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viernes, 22 de noviembre de 2013

RECICLANDO: caja de frutas convertida en "guardamantas"

Hace tiempo que sigo los "Findes Frugales" de Colorín Colorado, y me he decidido a participar. Lo hago con algo ya muy trillado, pero la verdad es que es tan versátil y se pueden conseguir cosas tan bonitas... Ay va!!!

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Pues no tengo muy claro si existe la palabreja "guardamantas", pero esa es la función que le he querido dar a esta caja de frutas que he recuperado. Es un regalito para una amiga, que espero que le guste.







y el lateral









No le hice foto del antes como se merece, soy así de torpe (prometo ir mejorando con el tiempo), pero le hice ésta, que realmente solo sirve para ver el color natural de la madera. Vamos, una caja de frutas de las de toda la vida.




Lo primero que hice fue darle una buena lijada, pues esas astillas mortales pueden arrancarte media mano. Una vez lijadita, le di un par de manos de tinte color roble claro con brocha.
  

Para hacer la plantilla elegí una frase acorde con la función prevista de la caja (aunque luego la destinataria hará con ella lo que quiera, claro). "Heat is all you need", calor es todo lo que necesitas, sobre todo en este frío invierno. 



Con un rotulador indeleble, de los que se usan para los cd's, copie las letras en una hoja de acetato. Luego las recorté con ese pedazo de cúter que se ve en la foto. Obviamente recomiendo uno más pequeño je je je.


 

 



Con este pincel de espuma estarcí las letras. Estarcir con este tipo de pincel es una maravilla. Simplemente lo empapas en la pintura y lo descargas en un papel, y sobre la plantilla se van imprimiendo pequeños toques en posición vertical al mueble. Eso sí, hay que tener mucho cuidado al levantar la plantilla ya que la pintura se puede correr.




 



 
Para las letras utilicé pintura acrílica al agua, que es lo que uso siempre porque me tiene enamorada eso de que no huela, no sea tóxica, y sobre todo que las brochas se limpian simplemente bajo el chorro de agua del grifo. Antes, cuando era aún más amateur que ahora, no conocía este tipo de pintura y era incapaz de dejar los pinceles limpios con el disolvente, así que terminaba tirándolos.
La libélula la estampé con un sello que hice de goma eva y con la misma pintura de las letras. Lo explicaré en un post a parte, porque tampoco quiero hacer demasiado largo este, y la verdad es que no tiene mucho misterio.




De lo que menos satisfecha me encuentro es de los puntos que puse en las esquinas. Son pedazos de una servilleta que pegué mediante la técnica del decoupage. Utilicé el pegamento especial para ello. Sin embargo, supongo que como es un pegamento tan líquido hizo que se corriera el tinte y dejara un churretón alrededor del punto. ¡Y eso que había practicado en la parte de abajo de la caja! ¡Y me había quedado perfecto!

Bueno, quería darle un aspecto rústico a la caja... en cierto modo, el churretón le ayuda :D






Y para terminar, una capita de cera incolora para protegerla, hidratar esa madera tan seca y darle ese rico perfume a campo... mmmmmm

Lo que más me ha gustado de haber hecho este trabajillo es escuchar a mi marido decir:

 "¿y si nos la quedamos y le haces otra?".